Ore que los santos puedan aprender a orar no solo las oraciones de creyentes individuales sino la oración de la iglesia como el Cuerpo de Cristo con la comprensión completa de lo que el Señor ha obtenido —Su señorío y Su encabezamiento— tocando la autoridad de Cristo para reclamar lo que Él ha obtenido y aplicarlo a la situación—Ef. 1:22; Hch. 12:5, 12.

Ef. 1:22—Y sometió todas las cosas bajo Sus pies, y lo dio por Cabeza sobre todas las cosas a la iglesia.

Hch.12:5, 12—Y que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía ferviente oración a Dios por él... Y cuando se dio cuenta de esto, [Pedro] llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.

El cuarto punto principal... es la oración de la iglesia como el Cuerpo de Cristo. Esta clase de oración no es una oración de creyentes individuales, sino la oración de la iglesia como el Cuerpo de Cristo... Esta es una oración basada en el hecho de que tenemos la posición y la autoridad de Cristo. En este tipo de oración no le rogamos al Señor que haga algo por nosotros. Por el contrario, reclamamos lo que el Señor ha obtenido y alcanzado. Sin embargo, para orar de esta manera, debemos de tener cierta comprensión de que lo que el Señor ha obtenido y alcanzado. Cristo ha obtenido el señorío y el encabezamiento. Él es el Señor, la Cabeza sobre todas las cosas. El señorío y el encabezamiento son los aspectos más importantes de lo que el Señor ha obtenido.

Una vez que nos damos cuenta de lo que el Señor ha obtenido, necesitamos aplicarlo. En realidad, es muy fácil ejercitar el señorío y el encabezamiento de Cristo. Supongamos que se reúne con un hermano que está en una condición pobre. Cuando se reúne con él, puede sentir que su condición y posición no están bien con el Señor. Como resultado, usted puede cargarse para orar por él. En esta situación hay dos formas en que usted puede orar. Una es de una manera general, la manera en que la mayoría de los creyentes oran por otros. De esta manera general puede ir al Señor y decirle: “Señor, este hermano está en una condición pobre. Señor, se misericordioso con él. Haz algo con él. Labora en su espíritu” Esta es la manera general de orar por alguien. Sin embargo, hay otra manera de orar. Esta es una manera muy especial y puede parecernos extraña. No es una manera ordinaria de orar, más bien, es una manera extraordinaria. En esta forma de oración, usted es osado con el Señor. Puede ir al Señor y decirle: “Señor, aquí hay un hermano que no está bajo Tu encabezamiento. No estoy de acuerdo con esto. No estoy de acuerdo con esta clase de situación. Señor estoy de pie proclamando Tu señorío y reclamándolo en esta situación.” Podemos orar de la misma manera por un pecador: “Señor, tu señorío debe ejercerse sobre esta persona. Señor reclamo esto.” Necesitamos darnos cuenta de la diferencia entre la manera general de orar y esta segunda manera de orar.

En esta segunda manera de oración tocamos la autoridad de Cristo. Sin embargo, debemos ver que nunca podemos orar de esta manera por nosotros mismos. Esto no significa que siempre debemos reunirnos físicamente con algunos hermanos. Físicamente, usted puede estar orando solo en su habitación, pero espiritualmente, usted es uno con el Cuerpo. Cuando está solo en su habitación, algunas veces usted puede elegir no usar el pronombre yo; en su lugar puede usar el pronombre nosotros, orando, "Señor, nosotros como el Cuerpo no estamos de acuerdo con la presente situación. Como el Cuerpo, tomamos el terreno de Tu ascensión y reclamamos tu Señorío sobre la presente situación." Esta es una clase diferente de oración. Esta no es la clase de oración que ruega al Señor para hacer algo por usted; esta es la oración que reclama al Señor lo que ha obtenido. (CWWL, 1963, vol. 1, “Prayer on the Ground of Christ’s Ascension,” [La oración sobre el terreno de la ascensión de Cristo] págs. 162-163) (Esta traducción no ha sido revisada por LSM)

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