Oren para que oremos persistentemente por medio del vínculo de la fe, gracias al mover del Dios Triuno en nosotros para unirnos a Sus riquezas inescrutables, sabiendo que el Dios a quien le oramos es un Dios que se esconde mientras Él está haciendo muchas cosas por nosotros de una manera secreta, de modo que cuando el Señor Jesús regrese, Él nos halle como Sus vencedores que viven por medio del vínculo de la fe — Lc. 18:1; Isa. 45:15; Ro. 1:17b; Gal. 2:20; 2 Co. 5:7; 1 Ti. 1:4; Lc. 18:8b.

Lc. 18:1— También les dijo Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,

Isa. 45:15— Verdaderamente Tú eres un Dios que se esconde, / oh Dios de Israel, el Salvador.

Ro. 1:17b— Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: “Mas el justo por la fe tendrá vida y vivirá”.

Ga. 2:20— Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a Sí mismo por mí.

2 Co. 5:7— (porque por fe andamos, no por vista);

1 Tim. 1:4—la economía de Dios que se funda en la fe.

Lc. 18:8b— Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?