Ore para que los santos aprendan a "tocar las trompetas de cuerno de carnero", para declarar la victoria de la cruz, la victoria del Cristo victorioso, y para proclamar a Cristo—al Cristo que disfrutamos, al Cristo que es conquistador de todo enemigo (Jos. 6:6, 10, 20; 2 Co. 10:4-5).

Jos. 6:6, 10, 20—Llamando, pues, Josué, hijo de Nun, a los sacerdotes, les dijo: Llevad el Arca del Pacto, y lleven siete sacerdotes siete trompetas de cuerno de carnero delante del Arca de Jehová...Y Josué mandó al pueblo, diciendo: Vosotros no gritaréis, ni dejaréis oír vuestra voz, ni salga palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: ¡Gritad! Entonces gritaréis. Entonces el pueblo gritó, y se tocaron las trompetas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la trompeta, gritó con gran voz, y el muro se desplomó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron.

2 Co. 10:4-5—Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas ante Dios para derribar fortalezas, al derribar argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y al llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

For further reading please refer to CWWL, 1961-1962, vol. 4, “The All-inclusive Christ,” pp. 336-340.