Día 279: Oración para que los santos venzan el estado de muerte, la tibieza y la esterilidad

Oración para que los santos venzan el estado de muerte de Sardis en la vida del Cuerpo, la tibieza de Laodicea al buscar las riquezas de Cristo y la esterilidad de los deteriorados creyentes en degradación (Ap. 3:1-2; Ro. 12:1-2; Ap. 3:14-18; Ro. 12:11; Jn. 15:2a; Hymns, #843, estrs. 1 y 5; #471, estr. 3).

Ap. 3:1-2—Escribe al mensajero de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete Espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muertos. Sé vigilante, y afirma las cosas que quedan, las que están a punto de morir; porque no he hallado tus obras completas delante de Mi Dios.

Ro. 12:1-2—Así que, hermanos, os exhorto por las compasiones de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro servicio racional. No os amoldéis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable y lo perfecto.

Ap. 3:14-18—Y escribe al mensajero de la iglesia en Laodicea: El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Así que, por cuanto eres tibio, y no caliente ni frío, estoy por vomitarte de Mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Yo te aconsejo que de Mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico; y vestiduras blancas, para que te vistas y no se manifieste la vergüenza de tu desnudez; y colirio con que ungir tus ojos, para que veas.

Ro. 12:11—En el celo, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.

Juan 15:2a—Todo pámpano que en Mí no lleva fruto, lo quita.

For further reading please refer to , vol. 2, “The Training and the Practice of the Vital Groups,” ch. 2, pp. 278, 280-282.