Ore para que los santos vean que el servicio del evangelio es una guerra, y para que aprendan a atar al hombre fuerte, Satanás, a fin de saquear a los pecadores que están su posesión para que ellos sean introducidos en la casa de Dios por medio de la regeneración para el reino de Dios (Mr. 3:27; 2 Co. 4:3-4).

Mr. 3:27—Pero nadie puede entrar en la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no ata al hombre fuerte, y entonces saqueará su casa.

2 Co. 4:3-4—Y aun si nuestro evangelio está encubierto, entre los que perecen está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó las mentes de los incrédulos, para que no les resplandezca la iluminación del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

For further reading please refer to the Estudio-vida de Marcos, pp. 111, 113.