Día 350: Oración para que los santos se den cuenta de que, como miembros de la palabra de Dios, ellos también son el oráculo de Dios que habla de parte de Él.

Ore para que los santos se den cuenta de que al igual que Cristo, el Hijo Primogénito de Dios—el oráculo de Dios para Su hablar e impartición—ellos, Sus hermanos, como miembros de la palabra de Dios, son también el oráculo de Dios, que hablan e imparten a Dios para Su propagación y el aumento de Cristo (Ro. 8:29; Jn. 1:1; 3:29a, 30, 34; 6:63; Ef. 4:29 y la nota 23; Col. 4:6; 1 P. 4:11a).

Ro. 8:29—Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de Su Hijo, para que Él sea el Primogénito entre muchos hermanos.

Jn. 1:1—En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.

Jn. 3:29a, 30, 34—El que tiene la novia es el novio... Es necesario que él crezca pero que yo mengüe... Porque el que Dios envió, habla las palabras de Dios; pues no da el Espíritu por medida.

Jn. 6:63—El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que Yo os he hablado son espíritu y son vida.

Eph. 4:29—Let no corrupt word proceed out of your mouth, but only that which is good for building up, according to the need, that it may give grace to those who hear.

Col. 4:6—Sea vuestra palabra siempre con gracia , sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.

1 P. 4:11a—Si alguno habla, hable como oráculos de Dios.

For further reading please refer to , vol. 5, “The Vital Groups,” ch. 3, pp. 82-83, 86.

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