Día 254: Oración para que los santos vean, experimenten y disfruten la ley del Espíritu de vida.

Ore para que los santos vean, experimenten y disfruten la ley del Espíritu de vida, que es la clave para ser un vencedor y que nos lleva a la realidad del Cuerpo de Cristo (Ro. 7:18-24; 8:1-2 y nota 21; 12:4-5; Hymns, #1213, estrs. 1-3).

Ro. 7:18-24—Pues yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso practico. Mas si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que yo, queriendo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está conmigo. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que está en guerra contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará del cuerpo de esta muerte?

Ro. 8:1-2—Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Porque la ley del Espíritu de vida me ha librado en Cristo Jesús de la ley del pecado y de la muerte.

Ro. 12:4-5—Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un solo Cuerpo en Cristo y miembros cada uno en particular, los unos de los otros.

For further reading please refer to , vol. 49, “Messages for Building Up New Believers (2),” ch. 25, pp. 387-390.